Sunday, April 16, 2006

COCHINÁ CINCO: A BUEY VIEJO...









Esto de ser profesor en una universidad privada tiene sus beneficios. Buen sueldo, poco control sobre tus actos, buena previsión, pero por sobre todas las cosas, una pléyade de hermosas lolitas, exquisitas casi todas ellas sin excepción. Exquisitas con esa exquisitez que tienen esas mujeres entre 18 y 23 años que las hace insoportables. Que proyectan o que exhudan en sus cuerpos potentes y bien cuidados aunque el ropaje de invierno sea sobredimensionado. Para qué decir en primavera-verano-otoño, con lo que cierro el círculo de que en toda estación son una provocación constante y andante.
En particular yo tenía 2 lolas alumnas mías que se las arreglaban para acercarse a mi más de la cuenta, entendiendo con más de la cuenta, pedirme que las llevara en auto a cualquier lugar, cuando andaban a pata, como quedarse al final de clases a preguntarme temas afines y no afines con la materia, como venir a comentar algún tema de la farándula santiaguina o de fútbol sabiéndome hincha de la U, y así.
Pues bien y siendo calculador y porque era más maravillosa, decidí jugar el juego de la seducción con María Paula. 22 años, rubia preciosa de ojos celestes, los más celestes que te imaginas, cuerpo escultural, piernas perfectas. De esas mujeres que no puedes caminar con ella por cualquier calle de la ciudad. De ninguna ciudad. Cuando ya los encuentros los tornabamos predecibles, cuando el tocarnos casi sin querer era algo desgarrante, cuando vernos no más aceleraba nuestros cuerpos enteros, me la jugué con una de mis típicas frases: “María Paula, todavía estamos a punto de detenernos, tú sabes qué puede pasar entre nosotros, tú eres muy niña para mi, no quiero que hagamos nada de lo que podamos arrepentirnos!!”...a lo que ella, llevando la batuta y sin pre-ámbulos, replicó: - Profe: nunca me arrepiento de lo que hago- y con eso me cagó.
A mis 52 creí tener experiencia erótica suficiente. María Pilar me demostró lo contrario. A su edad –y a pesar de llegar virgen a la relación – con el tiempo sólo me enseñó. Aprendí a vivir lo que podríamos llamar una constante erotización de nuestras vidas, todos los días.
Nada te era vedado, nada no practicable, nada que se me ocurriera, que se te ocurriera dejamos de realizarlo, como un constante desafío lúdico, en privado y en público.
A la distancia debo rendirte homenaje porque contigo, por vez primera depilé un bello pubis con gillete y crema de afeitar, con todo el terror de herirte. Contigo, por primera vez que no fuera clínica, me afeitaron mi pubis tan maravillosamente como me lo afeistaste tú y yo en tus manos entregado a mi suerte. Contigo y sólo contigo, me restregué entonces pubisconpubis tan dulce y certeramente para sentir así la piel contralapiel, pulidita, suavecita, olorosita, acabando jugosamente. Contigo los 69 fueron así tan esplendorosos y didácticos, mirando nuestras verdades sin tapujos absolutamente de frente. Viví intensamente contigo, la picazón grotesca de los días en que los vellos crecían vertiginosamente tanto en ti como en mi compitiendo por ver quién volvería a ser “normal” primero, rascándonos ante nuestros amigos riéndonos para adentro.
Contigo, María Paula, comprendí que es cierto que las mujeres no se conforman con un solo orgasmo.
Cuántas veces después de hacerme el amor como lo hacías, (tú qué bien me H-A-C-Í-A-S E-L A-M-O-R!!) me gratificabas desfilándome en ropa interior que llevabas para la ocasión, poniendo los CD que también preparabas para la ocasión haciendo de ese desfile, los mejores desfiles en que te podía observar por fin desde la distancia, siendo tú, una manequin famosa desfilando para un Giordano cualquiera.
De repente variabas la actuación y te disfrazabas con mi ropa, saliendo del walking closet como un mino cualquiera, con bigotes o con barba y te abalanzabas sobre mi queriendo hacerme el amor de la manera gay y yo te aguantaba el juego sólo hasta el momento en que te sobrepasabas y te ponía en tu lugar recuperando los roles y penetrándote yo a ti de esa misma manera.
Qué decir cuando salíamos a fiestas de la universidad o a algunas fiestas mías . Siempre te transformabas, sin un mísero trago, en la reina del lugar, con ese cuerpo que dios te ha dado y esa manera desenfrenada de bailar que tienes. Todas esas mismas fiestas sin calzón y por cierto sin sostén, que fue una costumbre que se arraigó en ti, incluso en invierno.
De vuelta a la mesa, caliente por mi y los demás que te codiciaban, no tardaba nada en meterte la mano entre las piernas sin preocuparnos de los demás. A veces, para variar y haciéndonos los enojados, te sentabas al frente, justo al frente mío a tiro de mi pierna y su dedo gordo. Hasta el próximo baile.
En qué lugar no lo hicimos, dime tú?. Mi oficina con la puerta abierta y mi secretaria miró pa otro lado, el baño de mujeres de ese pub en Vitacura cuando entró la Bernardita y se hizo la lesa, la biblioteca de la Universidad cuando la bella bibliotecaria cerraba las puertas para dejarnos encerrados sin darse cuenta, mi auto en la puerta de tu casa cuando tu nana venía llegando. Así desafiantes con la pasión y el fuego.
Fue contigo, pendeja de mierda, que más reuniones postergué, en más fiestas no participé, más amigos deseché, más parientes enojé, más mentiras eché. Sé que por tu lado igual cosa sucedió, pero tú sólo tienes 22.
Esa relación-tónico para mi ego, mi eros y mi autoestima, duró lo que tuvo que durar. El tiempo que media en descubrir que querías más de mi y que yo no obtendría más de ti. Duró el aroma de un perfume bueno, muy usado. Duró hasta que las palabras sacaron a las palabras y quisiste compromisos no bastándote la informalidad. Duró entonces lo que la realidad demandó a la virtualidad. Es que buey viejo y solo, aparte de querer pasto tierno, no quiere compromisos con nombre y apellido.
Pasó un bendito-tortuoso tiempo y te vi hace unos días en el Paseo Ahumada, no sé si más linda que antes. Sí más serena. Más vestida. Te acompañaba un mocetón treintón orgulloso de la mano y de la mano tuya un bebito precioso que bien podría ser mi nieto.
Desenfadado te detuve sobreactuado aunque sin celos: - María Paula, querida alumna, qué gran gusto verte...qué es de vuestra vida.? - Veo que crece la familia.
Sonreíste abrazándome, me presentaste a tu marido, departimos unos minutos, tu guagua molestaba, tu marido para calmarlo en un instante se alejó con vuestro hijo a una vitrina luminosa y cara y aprovechaste la ocasión y sin titubear me dijiste: - Tengo el mismo celular de antes. Por favor llámame, nada más fome que este matrimonio.

15 Comments:

Blogger piola said...

Me encanto, con mas tiempo dejare mi personal comentario.
adoro a las personas libres y esencialmente gozadoras, que placer mas grande que tocar el cielo con un orgasmo, con varios, con sudor, pasion, y entregados sin prejuicios ni condiciones solo al placer,
Grande ............genio, figura.

6:02 AM  
Anonymous Carola said...

Hasta la sepultura...

Bueno tu calor me hace nacer cual niña no conoce su calor interno... quiaas nunca existio y si es asi... que rico lo has de haber gozado... de solo pensarlo no sabes el cumulo de cosas que pasan por mi mente, fotos, cuadros, escenas, y mil ... recuerdos y vivencias.

Un beso Carito

9:12 AM  
Anonymous Ecce a femini a luxe said...

Me ha tocado vuestro post de una menra increible...tengo 21 años y mi profesor era como usted...
un juego de seducción, un juego que terminó en tragedia....
aun lloro en polvo....
no me he casado ni tengo hijos..pero imaginé que un día el podía haber escrito esa misma barbaridad que usted...

7:27 PM  
Anonymous Ecce a Femini a luxe said...

Sí, es fuerte sabe por qué??
por que yo lo ví como la alumna, que una vez dijo: Profe: nunca me arrepiento de lo que hago" y le agregué: de hecho me arrepiento de lo que no hago....

1:21 PM  
Anonymous Ecce a femini a Luxe said...

ah!! y ese "tú solo tienes " yo lo dije una vez: pero de esta forma: "ambos nos hicimos daño, peor por lo menos usted ya vivió más de la mitad de su vida...y yo recién tengo "
como no va a ser fuerta....
¿¿Profe de que es usted???

1:24 PM  
Anonymous Ecce a femini a luxe said...

Tenia los numeros bloqueados (tu solo tienes 22" yo recien tengo 21")

1:26 PM  
Blogger un cheque en blanco said...

No le contesto hasta que me trate de tú...

2:40 PM  
Blogger Rayo de Plata said...

Buenísima la historia

5:20 PM  
Blogger ::lupo:: said...

la cagaste..esas palabras..uf

2:11 PM  
Blogger Piel said...

Cda una mejor pero diferente... muy bien!!!

Ando con la i´dea de escribir algo por el estilo... pero igual y le hago como tu... jajajaja!!! y abro otro blogs para escribir en prosa...

Un beso generoso

3:51 PM  
Blogger invisible_soledad said...

Puta la hueá yo me acordé de un profe de la u. en concepción....no será tú pos....bueno si eres tú filo, el punto es que yo puro me lo quería tirar, pero no pasó nada...yo era más hueona en ése tiempo (y ahora?...ja).... pero me acordé de él....más rico el viejo culiao....perdón las groserías.

5:34 PM  
Blogger un cheque en blanco said...

Invisible: me encantaría ser el objeto de tus recuerdos weones...

10:06 AM  
Blogger invisible_soledad said...

pero tendrías que ser mi profe de algo pos pa que la hueá fuera asi como alumna-profe.

5:11 PM  
Blogger Matilda said...

Kreía k los Kuentos d Hadas ya no existían…!!¡¡
Un Besote

8:19 PM  
Blogger chica canifru said...

Hace poco leí este post y me gusto harto,simple pero mas complicado que la cresta al final (la historia en general)

Yo no tengo historias pasadas asi,me case joven,me separe joven y siento que recién estoy en mi primera solteria a pesar de ser la segunda.

4:14 PM  

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